BREVE RESEÑA ACERCA DEL

ARTE DEL JIU JITSU

Capacidad y dignidad en la antigüedad y en tiempos modernos

Desde su aparición en la faz de la tierra el hombre practicó disímiles estratagemas para obtener alimentos y combatir. Las diferencias de los métodos estuvieron signadas por el clima, el medio ambiente y las condiciones culturales de los diversos grupos étnicos.

En las continuas guerras que devastaron al Japón feudal, la necesidad de estructurar sistemas de enseñanza marcial se hizo imprescindible, dando origen dentro de las clases militares a las diversas escuelas o Ryu que desarrollaron técnicas para ser usadas en batallas reales.

El Samurai, considerado por muchos historiadores como el arquetipo de guerrero, percibió que el Jiu Jitsu ofrecía mucho mas que el simple hecho de aprender a controlar o matar, lo que marcó significativamente el momento en el cual éste, saltó de lo cuantitativo a lo cualitativo, dando así origen al entrenamiento mental y espiritual. El comportamiento del samurai estaba pues regido por la serenidad, la reflexión mas sutil y el control absoluto de lo físico y espiritual.

Puede parecer inadecuado negar el daño como uno de los objetivos finales de la utilización del Jiu Jitsu, pero he aquí la diferencia entre el Poder Marcial y la simple violencia.

El Poder Marcial otorga habilidades superiores mediante la técnica o Waza para desplazar a la violencia, siendo su intención superarla mediante la Dignidad Marcial.

Pero no sólo la técnica basta, sino que debemos ir en busca de la forma que no sucumbe a la violencia: el Corazón Marcial o Kokoro. En batalla el Corazón Marcial fue considerado incluso más importante que la técnica y los Samurais encontraron mayor virtud en el corazón que está calmado enfrentando a la muerte que en el Poder Marcial.

"El corazón no perece aunque se sumerja en llamas o lo aplaste una roca".

Hoy en día heredamos el Jiu Jitsu forjado a través de los siglos, siendo su eficacia y versatilidad en cuanto a técnicas y distancias de combate el resultado de las experiencias en el campo de batalla y no, de las experiencias a sala cerrada o en competición. Las tradiciones heredadas deberán ser respetadas y preservadas, ya que el resultado se fraguó con sangre.

Los campos de batalla en la actualidad están representados en los desafíos de la vida cotidiana debiendo el jiu jitsuka resolver con serenidad y dignidad cada desafío, sabiendo discernir en la manera y recurriendo al Poder Marcial como última instancia.

 

Renshi Adrián Alejandro Costanzo

5º Dan de Jiu Jitsu y Goshin Jitsu

Presidente Liga Salteña de Jiu Jitsu